La diferencia que hace una vuelta

Justo cuando todo mundo esperaba que Max Verstappen se convirtiera en el piloto más joven de Formula 1® en lograr una pole position, llega su compañero de Red Bull, Daniel Ricciardo, para arrebatársela  al holandés de 21 años.

En el emocionante ocaso de la sesión de calificación de una hora, Sebastian Vettel parecía haber asegurado la ventaja para la carrera de mañana cuando su Ferrari cronometró 1 minuto 14.970. El tiempo del alemán mejoró el récord de pista del Autódromo Hermanos Rodríguez, que ya había sido eclipsado por Vettel durante las primeras etapas de la sesión.

Pero la respuesta de Verstappen, quien había encabezado las tres sesiones de práctica libre, no se hizo esperar y el holandés puso un tiempo de 1:14.785 que pareció zanjar la cuestión.

Pero Ricciardo tenía otra cosa en mente, y una sorprendente última vuelta de 1:14.759 le dio al australiano de 29 años la tercera pole de su carrera en F1®, su segunda de 2018, y la primera en un circuito distinto a Mónaco.

«Estoy conteniendo muchos sentimientos», dijo un alegre Ricciardo, cuyas emociones han estado en el otro extremo de la escala durante gran parte de la temporada después de una racha de abandonos. “Sabía que armar una buena vuelta sería crucial porque Max ha demostrado que traemos buen ritmo todo el fin de semana”.

Verstappen adoptó su expresión de Mad Max mientras explicaba que una serie de problemas, entre ellos el hecho de que sus ruedas traseras se estuvieron bloqueando, le obligó a modificar su enfoque habitual. “Así no es como uno quiere estar corriendo en plena calificación”, dijo, «normalmente se es más agresivo».

Con Red Bull firmemente plantado en la primera fila de la parrilla por primera vez desde el Gran Premio de Estados Unidos de 2013, el virtual campeón Lewis Hamilton tuvo que conformarse con lo que pudo, y lo hizo muy bien con una vuelta de 1:14.84 con la que desplazó a Vettel, el único rival que podría quitarle el título.

“Ayer tuvimos un mal día”, dijo, contento, el piloto de Mercedes, “pero hoy vimos una gran mejoría. Eso fue lo mejor que pude conseguir”.

Vettel arrancará cuarto, mientras que los coequiperos de los dos contendientes comparten la tercera fila, después de que Valtteri Bottas se recuperara de su abandono prematuro de la práctica libre para terminar quinto por delante del ganador de Austin, Kimi Räikkönen de Ferrari.

La cuarta fila les corresponde a los Renault de Nico Hülkenberg y Carlos Sainz, que mantuvieron su ritmo consistentemente rápido, y en la quinta se ubicó un paquete sorpresa conformado por los dos Sauber, con Charles Leclerc delante de su compañero Marcus Ericsson.

Sergio Pérez perdió la oportunidad de estar entre los diez primeros, pero el piloto de Racing Point Force India arrancará 13º y tiene la libertad de elegir las llantas en una carrera en la que la gestión de los neumáticos será un factor crucial, teniendo a su favor una gran habilidad para hacerlo.

Dicen que cada quien con su cada cual y, aunque es obvio que a los Red Bull les encanta México, no se puede decir lo mismo de los Haas. Por segundo año consecutivo, Romain Grosjean y Kevin Magnussen no lograron pasar de la Q1.

«Hay algo que aún no acaba de funcionar bien entre la pista de México y el Haas», dijo Romain Grosjean, quien comenzará desde la última fila después de hacerse acreedor a una penalización de tres lugares en la parrilla. “Hemos estado probando diferentes cosas, pero no acabamos de acertar”.

El director del equipo Red Bull, Christian Horner, comentó a mitad de la sesión: “Vamos a necesitar algo grande en la Q3”. Ricciardo cumplió y se obsequió a sí mismo la enorme oportunidad de ganar la primera de las últimas tres carreras que le quedan antes de irse a Renault en 2019.

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